Accesorios de iluminación de bajo consumo

Lograr la eficiencia energética en el hogar a veces puede costarle más de lo que realmente ahorra. Afortunadamente, añadir iluminación de bajo consumo es tan fácil como cambiar una bombilla y el ahorro es inmediato.

Ahorros personales

La iluminación de bajo consumo le ahorrará dinero desde el momento en que enrosque las bombillas. Se estima que si cada hogar reemplaza su iluminación incandescente normal por una iluminación de bajo consumo, ahorrará alrededor de un 7% en sus facturas de energía, es decir, alrededor de 80 dólares al año.

Ahorro medioambiental

Y el efecto sobre el medio ambiente sería inmenso. Sólo en los EE.UU., las autoridades predicen que el cambio a una iluminación energéticamente eficiente equivaldrá a la eliminación de unas 33 grandes centrales eléctricas. Y en Australia, ahorraría alrededor de 28 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, lo que equivale a sacar de las carreteras a unos 500.000 automóviles.

¿Qué es la iluminación energéticamente eficiente?

La mejor manera de describir una luz de bajo consumo es compararla con una luz ineficiente. Una bombilla incandescente normal funciona pasando una corriente eléctrica a través de un alambre de filamento. El alambre se calienta hasta que brilla, produciendo así luz. La razón por la que este proceso es tan ineficiente es porque sólo convierte alrededor del 5% de la energía utilizada en luz, mientras que el resto se convierte en calor. Por otro lado, una luz de bajo consumo puede crear la misma cantidad de luz utilizando alrededor de un 80% menos de energía.

Tipos de iluminación energéticamente eficiente

Hay varios tipos diferentes de lámparas de bajo consumo disponibles para uso doméstico. Estos incluyen

  • Lámpara fluorescente compacta (CFL) – este es el reemplazo más común para las lámparas incandescentes, ya que normalmente caben en los mismos accesorios de iluminación. Es un tubo fluorescente compacto curvado o plegado con una reactancia electrónica en su base.
  • Bombilla incandescente de bajo consumo – es una bombilla incandescente que tiene una cápsula llena de gas alrededor del filamento para aumentar su eficiencia. Es alrededor de un 25% más eficiente que una lámpara incandescente normal y puede durar hasta tres veces más.
  • Diodo emisor de luz (LED): iluminación de estado sólido que utiliza semiconductores para convertir la electricidad en luz. Utiliza una cuarta parte de la energía de una lámpara incandescente y dura unas 25 veces más.

Problemas con la iluminación energéticamente eficiente

Si hay algún problema con la iluminación energéticamente eficiente, una es la cuestión de la eliminación segura. Las CFL contienen oligoelementos de mercurio, que pueden ser un peligro para el medio ambiente si se eliminan en vertederos. Sin embargo, se trata de un problema muy pequeño y la mejora de los métodos de reciclado debería superar pronto este obstáculo.

Otro posible inconveniente es el hecho de que la iluminación eficiente desde el punto de vista energético cuesta más que la iluminación incandescente. Sin embargo, podría argumentarse que esto se ve más que compensado por su longevidad. Una lámpara fluorescente compacta durará hasta quince veces más que una lámpara incandescente, lo que, junto con la energía que ahorra, significa que se amortizará varias veces durante su vida útil.

A esto hay que añadir el hecho de que los precios de la iluminación de bajo consumo están bajando poco a poco a medida que van apareciendo más productos en el mercado y no hay ninguna excusa para no hacer el cambio y hay muchas buenas razones para hacerlo.

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